Bondad

Frutos de la pandemia. Da “pa to”

A machacarse que es cosa muy sana

No sé si caigo en un lugar común cuando digo que los españoles tendemos a menospreciar o ignorar lo que nos es mas cercano y propio, y sobrevalorar lo que nos viene de fuera. Y digo esto, porque el común de los españolitos desconocemos las aportaciones que, a la filosofía, y mas en concreto, a la ética, han hecho nuestros paisanos; Ortega, Zubiri, Aranguren, Ferrater, Morente, Zambrano… y Unamuno. Que conste que no es una lista cerrada, no cito a nuestros contemporáneos como Adela Cortina, Fernando Savater, LLedó…

Y cito a D. Miguel el ultimo porque creo que, quien haya leído “Diario Íntimo” estará de acuerdo conmigo, te deja perplejo. Algo que tenemos delante de la nariz, que vemos todos los días y en lo que no paramos mientes.

D. Miguel diferencia entre “ser bueno” que es, por decirlo de alguna manera, un modo de ser, y hacer cosas buenas. Parece una paradoja, pero no es lo mismo hacer cosas buenas que ser bueno. Ejemplos… a cienes, personas que hacen cosas buenas y no son buenos, personas que quieren aparecer como buenos, sin serlo, a través de unas obras que les sirvan de escaparate.

Unamuno, D. Miguel, mantiene que el valor moral de la obras no está en que sean consideradas por los demás como buenas, sino que esas obras vengan de un hombre que “es” bueno.

Y eso no contradice que el ser bueno no sea fruto, en gran medida, de las obras buenas.

Quizás el quid de la cuestión esté en que ese modo de ser sea el resultado de la obras que hacemos ateniéndonos al criterio y juicios de los que nos rodean y no al juicio de nuestra conciencia.

Bueno, planteado está. Tirando del hilo se saca el ovillo. Recordar, pensar es una cosa muy sana, aunque, a veces, frustrante.

Que os sea leve.

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